Prensa/Noticias

08Mar2019

La Varona de Castilla y la reina Urraca I de León

Una de las piezas más interesantes que podemos admirar en  el monasterio de Rioseco es la lápida del licenciado Cristóbal Varona, descendiente de la gran  María Pérez de Villanañe, la “Varona de Castilla”.

La leyenda de María es famosa por haber sido esta la vencedora en combate sobre el rey Alfonso I de Aragón, el “Batallador”, esposo y maltratador de la reina Urraca I de León.

El momento histórico que da lugar a la leyenda de la Varona de Castilla se sitúa en el año 1109, en la provincia de Soria, durante las guerras entre el bando castellano – leonés de la reina Urraca I y  de su heredero Alfonso VII, contra el bando aragonés que defendía el rey Alfonso I el Batallador.

María y sus hermanos luchaban a favor del bando castellano – leonés. María era de una corpulencia gigante. Hacía la vida de los hombres. Montaba a caballo al estilo masculino, manejaba la espada y el mandoble como un Hércules. Dícese de ella que devoraba medio carnero asado sobre las ascuas del pino, y libaba un cántaro de vino sin que le alterase la condición moral en exceso. Volviendo a la guerra, en los campos de Barahona, a medida que anochecía  los bandos se fueron dispersando y María se topó inesperadamente con Alfonso I. María luchó contra él y a pesar de que a María se le rompió la espada fue capaz de derrotarlo, capturarlo y llevarlo al campamento leonés. Allí, con honores,  se pronunció la histórica frase: “Habéis obrado, no como débil mujer, sino como fuerte varón y debéis llamaros Varona, vos y vuestros descendientes y en memoria de esta hazaña usaréis las armas de Aragón“.  Desde entonces, los descendientes de María llevan el apellido Varona y el escudo armas de Aragón doblegadas. Prueba de ello es que en la lápida de Cristóbal Varona, que se encuentra junto al altar de la iglesia del monasterio de Rioseco, se puede admirar el escudo que se le concedió a  María y sobre él el puño de la Varona de Castilla con la espada rota en la batalla. María acabó sus días en el gran monasterio de San Salvador de Oña y allí, junto al altar, descansan sus restos.

Por su parte, Urraca de León (1081-1126) fue la primera mujer en la historia de España en reinar por derecho propio; una anomalía para la Edad Media que le creó una corriente misógina y machista en su contra. Durante su mandato, Urraca  daría abundantes muestras de energía, de carácter y, sobre todo, de su indudable capacidad para el gobierno del reino.  La monarca se casó en dos ocasiones durante su vida. El primer matrimonio fue con Raimundo de Borgoña, con quien tuvo dos hijos: Sancha y Alfonso (VII), futuro rey. Esta fue una época de tranquilidad y bonanza para Urraca que termina de forma abrupta con la muerte de su marido en 1107. Viuda y en una posición de desventaja, los poderosos que rodeaban a la reina concertaron, contra su voluntad, un nuevo casamiento con Alfonso I de Aragón, el Batallador. La reina, que accedió al matrimonio en razón de las presiones políticas, era correspondida con la misma moneda del lado de Alfonso, que aportaba a la relación un carácter no exento de rasgos violentos sobre un evidente fondo de misoginia.

El matrimonio acabaría rompiéndose definitivamente el 13 de junio de 1110: Urraca de León no fue capaz de soportar ni un minuto más el comportamiento de su esposo, que incluía los malos tratos: “Toda persona noble ha de lamentar que mi rostro haya sido manchado por sus sucias manos y que yo haya sido golpeada por su pie”, dijo la reina según se recoge en la Historia Compostelana. El matrimonio se declaró nulo, el papa Pascual II amenazó con la excomunión de los monarcas si estos no anulaban el matrimonio porque era incestuoso, debido a la consanguinidad de los esposos; ambos eran biznietos de Sancho Garcés III de Pamplona.

Urraca se enamoró del conde Pedro González de Lara, pero los condes y ricos hombres de Castilla no consintieron ese matrimonio. A pesar de ello, Urraca y Pedro se convirtieron  en amantes y tuvieron por lo menos dos hijos, Elvira Pérez de Lara  y Fernando Pérez Furtado.

Un 8 de marzo como hoy pero de 1126, la reina Urraca moría durante un parto en el castillo de Saldaña a los 44 años.

  • 8 Mar, 2019
  • Voluntariado Monasterio de Rioseco
  • 0 Comentarios
  • 8, Alfonso, Batallador, Burgos, castilla, Cristóbal, Ebro, escondido, historia, Manzanedo, María, marzo, merindades, monasterio, mujeres, Pérez, rioseco, Urraca, Valle, Varona, Villanañe,

Share This Story

Categories

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

newspaper templates - theme rewards